El Castillo Blarney y su leyenda magica

El castillo de Blarney es una fortaleza medieval situada en la localidad de Blarney en la ribera del río Martin, cerca de Cork, en Irlanda.  Fue fundado a principios del siglo XIII, destruido en 1446, y posteriormente reconstruido por Dermot McCarthy, rey de Munster. Está parcialmente destruido quedando la torre del homenaje y algunas habitaciones solamente.

En la parte superior del castillo se encuentra la piedra de la elocuencia o piedra de Blarney es uno de los monumentos que ha atraído a Irlanda a los estadistas del mundo, los gigantes literarios, leyendas de la pantalla grande y miles de turistas debido a su mágica historia.

Para llegar a ella primero hay que subir las escaleras de caracol de piedra hasta la cima y disfrutar de las espectaculares vistas de la exuberante campiña irlandesa, Blarney House y el pueblo de Blarney.
 

 
Sus poderes son incuestionables, pero su historia sigue siendo objeto de debate. Cuenta la leyenda que quien besa esa piedra obtiene el don de la elocuencia. Los orígenes de las propiedades mágicas de la Piedra de Blarney no están claros, pero una leyenda dice que una mujer vieja lanzó un hechizo en la piedra para premiar a un rey que la había salvado de ahogarse. Besando la piedra bajo el hechizo el rey consiguió la habilidad de hablar dulcemente y convincentemente. Algunos dicen que fue la almohada de Jacobo, traída a Irlanda por el profeta Jeremías. Aquí se convirtió en «Lia Fail» o «La Piedra Fatal», utilizada como un oráculo al trono de los reyes de Irlanda – una especie de «sombrero seleccionador» como en Harry Potter pero para los reyes. También se dice que es la almohada del lecho de muerte de San Columba, en la isla de Iona. La leyenda dice que luego fue llevada al territorio continental de Escocia, donde sirvió como la fuerza profética de la sucesión real, la Piedra del Destino.
Cuando Cormac MacCarthy, rey de Munster, envió cinco mil hombres para apoyar a Roberto I de Escocia en su victoria sobre los ingleses en Bannockburn en 1314, una parte de la histórica piedra le fue otorgada por los escoceses en agradecimiento – y luego regresó a Irlanda. otros cuentan que Cormac MacCarthy le pidió ayuda a la diosa Clíodhna tras ser involucrado en una demanda de la reina Elizabeth, que quería que los jefes irlandeses declararan sus tierras bajo su título real. La diosa pidió a MacCarthy besar a la primera piedra que encontrara en la mañana en su camino a la corte. El jefe así lo hizo. Cormac McCarthy, Señor de Blarney, respondió a todas las solicitudes reales con una sutil diplomacia, prometiendo lealtad a la reina sin “ceder” su territorio. El resultado salió a su favor después que convenciera a la corte con gran elocuencia. “Vaya palabrería tienen los de Blarney”, dijo la reina. De ahí que se crea que la piedra de Blarney imparta “la capacidad de engañar sin ofender”.  Gracias a su éxito, MacCarthy subió la piedra al parapeto del castillo. Otros dicen que puede ser una piedra traída de vuelta a Irlanda durante las cruzadas – «la piedra de Ezel», la cual David escondió siguiendo el consejo de Jonatán cuando huía de su enemigo, Saúl. Unos cuantos alegan que era la piedra de la cual brotó agua al ser golpeada por Moisés. Cualquiera que sea la verdad de su orígenes, creemos que una bruja salvada de morir ahogada reveló su poder a los MacCarthys.
 

 
En otro tiempo, los visitantes tenían que ser sostenidos por los tobillos y bajados cabeza abajo sobre las almenas, pero actualmente lo han modificado y para besarla, uno debe inclinarse hacia atrás (aferrándose a una barandilla de hierro) desde el camino de la ronda.

Se dice que el premio es real, ya que una vez se besa la piedra se obtiene el don de la elocuencia.

Además de la piedra, se puede visitar los siguientes atractivos que se encuentran a poca distancia a pie del centro del pueblo:

  • The Rock Close
  • El Arboretum
  • Blarney House and Gardens
  • El Museo de Aperos Agrícolas
  • Blarney Woolen Mills
  • El pueblo de Blarney

fuente: Blarney Castle