Canal de Panamá

El Canal de Panamá es la obra de ingeniería moderna que transformó el comercio marítimo mundial ya que permite una vía de tránsito a buques, barcos y cruceros entre el Océano Atlántico, Mar Caribe y el Océano Pacifico.

El Canal de Panamá tiene unos 80 kilómetros (50 millas) de largo desde las aguas profundas del Atlántico hasta las aguas profundas del Pacífico. Una nave demora un promedio de 8 a 10 horas en transitar el Canal de Panamá.

El Canal utiliza un sistema de esclusas -compartimientos con puertas de entrada y salida. Las esclusas funcionan como elevadores de agua: suben las naves desde el nivel del mar (ya sea Pacífico o del Atlántico) hacia el nivel del Lago Gatún (26 metros sobre el nivel del mar); así, los buques navegan a través del cauce del Canal, en la Cordillera Central de Panamá.

Cada juego de esclusas lleva el nombre del poblado en donde fue construido: Gatún (en el lado Atlántico), Pedro Miguel y Miraflores (en el Pacífico).

   

El agua que se utiliza para subir y bajar las naves en cada juego de esclusas se obtiene del Lago Gatún por gravedad: es vertida en las esclusas a través de un sistema de alcantarillas principales, que se extiende por debajo de las cámaras de las esclusas desde los muros laterales y el muro central.

Buques de todo el mundo transitan a diario a través del Canal de Panamá. Entre 13 mil y 14 mil barcos utilizan, cada año, el Canal. De hecho, por el Canal de Panamá cruzan 144 rutas marítimas conectando 160 países y con destinos  a alrededor de 1,700 puertos.

Conocé más sobre su historia, como se construyó, y su funcionamiento en este video: